El equipo no había empezado bien esta segunda fase, el parón de la competición le había llevado a perder el pulso del juego y la competitividad en los dos primeros partidos. El rival no era el más propicio para una remontada, Baloncesto Getafe venía de cerrar el marcador en sus dos primeros partidos y con una plantilla que destaca por su altura con cinco jugadoras en el entorno o superando el 1,60.
Desde el principio se vio que el partido del Alcobendas iba a ser distinto a los anteriores. Aunque en el primer periodo al equipo le costó coger el ritmo (5-14), en el segundo ya empezó a demostrar que no iba a dejarse dominar, consiguiendo remontar la desventaja inicial y poniéndose por encima en el marcador (17-16) basándose en una muy buena defensa lo que hizo que los rivales sólo metiesen dos puntos en este periodo. El tercero fue más productivo por parte de los dos equipos y los ataques superaron a las defensas, saliendo beneficiado de este intercambio de canastas el Getafe que llegó al descanso seis puntos arriba (30-36).
Alcobendas no había dicho su última palabra, el repaso en el descanso recordando las cosas que se habían hecho bien, especialmente la defensa y el bloqueo del rebote defensivo, hizo que el equipo saliese otra vez con las “pilas puestas” consiguiendo un doble efecto, buena actitud defensiva que le llevó a realizar ataques fáciles y mucha productividad, lo que supuso que el resultado al final albergara buenas esperanzas (50-43).
El quinto periodo demostró que no se puede bajar la guardia en ningún momento. El cinco olvidó las bases que tan buen resultado habían dado en los ocho minutos anteriores y falló donde más duele, la defensa se desordenó y no se respetaron las asignaciones individuales lo que tuvo como resultado un vuelco en el marcador pasando a ser dominado por el Getafe (56-67).
El sexto periodo empezaba con optimismo para el CBA, habían demostrado que si hacían lo que su entrenador les había pedido se podía recuperar el mando. Y esta oportunidad la hubo, el equipo volvió a defender como en los mejores momentos del partido pero las oportunidades que surgieron en ataque no se consumaron, fallando muchas canastas fáciles bajo el aro lo que llevó el partido a un toma y daca que no afectó a la diferencia en el marcador.
Al final 63-74, pero más allá de la derrota nos tenemos que quedar con el espíritu competitivo que tuvo el equipo en muchas fases del encuentro y que con una buena defensa y sin despistes en el marcaje este grupo puede ganar a cualquiera de los rivales del grupo y darnos muchas alegrías.





