El junior femenino consiguió por fin vencer a su “bestia negra” esta temporada, el equipo de Pozuelo que a pesar de ser un equipo parecido al nuestro nos había ganado los dos enfrentamientos de primera fase. El segundo, allí en Pozuelo, perdimos de bastante. Y ayer volvíamos al mismo campo, el pabellón del Instituto Gerardo Diego, con ganas de hacer un buen trabajo y competir por la victoria, cosa que no se pudo hacer la última vez.Sabiendo los dos equipos lo mucho que se jugaban, el partido comenzó con mucho ritmo y con la tensión que da saber que cada acción es importante, más en esta fase que todos los partidos son muy igualados. Las nuestras comenzaron controlando el juego gracias a la intensidad defensiva puesta en todo el campo que nos permitió en las primeras acciones recuperar un par de balones y poder llegar con ventajas al aro contrario. Aún así Pozuelo es un gran equipo y encontró la manera de hacernos daño y aprovechar sus ventajas. Al descanso, y después de muchos golpes, nos encontrábamos 6 abajo pero con la sensación de que dependíamos solo del propio trabajo y corregir los errores para recuperar la diferencia.La segunda parte mantuvo la tensión de la primera. Tensión que iba creciendo con el paso de los minutos y que se veía reflejada en la intensidad y entrega de las jugadoras. Golpes, agarrones, empujones, ayer vimos un partido que podría ser la final de un campeonato importante porque nadie dejaba de emplearse al máximo en cada acción y, aunque fuera de la pista hay muy buena relación, durante todo el partido cada equipo sabía que el contrario era el rival, casi “enemigo” y no se hacía ninguna concesión.Los minutos finales propios de un partido de este tipo, el público encendidísimo, los entrenadores hiperactivos, acciones “desacertadas” y otras dignas del Top Ten de la semana. Y con la falta de acierto en algunas jugadas y el buen hacer en otras por parte de los dos equipos, se llegó al final con empate en el marcador. La tensión era tan grande que incluso los árbitros y anotadores no podía mantenerse ajenos a ella.La prórroga se antojaba eterna, 5 minutos en los que podía pasar cualquier cosa con las jugadoras muy desgastadas por todo el esfuerzo realizado. Con ambos equipos en bonus era importante no cometer faltas pero no supimos o no pudimos evitar que nos pitaran más de las deseadas por lo que recibimos puntos en contra que eran difíciles de contrarrestar. Lo maravilloso de esos momentos es que en ellos se demuestra la valía de cada uno y las nuestras actuaron acorde a la situación y demostraron una gran ambición y aunque el juego colectivo era difícil de realizar, más contra la zona que llevábamos 30 minutos “sufriendo”, las acciones individuales demostraron la calidad de las jugadoras y sus ganas por conseguir la victoria que sabían que merecían. Cada ataque ponía a un equipo liderando el marcador y conseguimos llegar a las últimas acciones con ventaja. Con un punto de ventaja y 20 segundos de partido recuperamos un balón que debería haber sido el último pero con la tensión y el ruido en el pabellón que no se oía nada, hicimos un ataque rápido y realizamos un tiro que no entró, Pozuelo consiguió en rebote y la oportunidad de atacar para ganar el partido pero al llegar a nuestro aro, conseguimos cerrar las penetraciones y tuvieron que buscar un tiro lejano que fue punteado y no entró, el balón quedó dividido y pudimos controlarlo para agotar los últimos segundos que restaban para que la bocina final diera paso a una explosión de alegría justa y merecida.Fue sin duda el partido más duro que hemos jugado hasta ahora y nuestras chicas se ganaron más que nunca el derecho a llamarse GUERRERAS.Acabamos la primera vuelta de la 2ª fase con un balance de cuatro victorias y una derrota y con ganas de empezar la 2ª vuelta contra Rivas en su campo, el único equipo que nos ha ganado en el 2010 y que lidera el grupo imbatido con cinco victorias.Enhorabuena a las jugadoras y que sigan demostrando esa ambición y esa entrega





